Actualmente, en la mayoría de las empresas se ha optado por seguir laborando de manera remota haciendo Home Office, con tal de evitar que la cifra de contagios por el COVID-19 aumente.

Ante esta contingencia, podemos demostrar que las actividades se pueden realizar de manera efectiva sin importar el lugar en el que nos encontremos.

Es por eso que te vamos a compartir 5 tips para mejorar la productividad de tu home office.

1. Mentalízate: Es tu oficina, no tu casa.

Al estar en casa, es tentador quedarse más tiempo en la cama o ver una serie en el horario de oficina.

Para ser más productivo sin perder el foco, es
importante respetar una rutina profesional: levantarse siempre al mismo tiempo, arreglarse como si fuera a la oficina (bañarse, vestirse, desayunar) y marcar entrada, aunque eso signifique solo prender el computador.

2. Adecua un espacio de trabajo

Adecua un espacio libre en tu casa como oficina y trata de contar con lo que necesites para trabajar: un escritorio o una mesa firme, una lámpara y conexiones de luz para conectar tu computadora o tu celular.

Además de tus básicos de oficna como post-it’s, libretas, lápices, etc.

3. Administra tu tiempo

Establece un horario de trabajo que respete un tiempo de entrada, de comida y de salida, como si te encontraras en la oficina; evita iniciar antes o continuar después de lo programado.

Organiza tus actividades del día y programa la fecha de finalización de cada una para así cumplir con tus entregas de trabajo en tiempo y forma.

4. Mantente en comunicación

Trata de comunicarte con tu equipo de trabajo constantemente durante el día. Informa de tus actividades programadas y avances.

Te recomendamos también reportarte al inicio y final de tu jornada, además de reportar tu hora de comida.

Informa a tu líder sobre tus actividades programadas y el avance de tus tareas, también repórtate al empezar a trabajar, a la hora de comer y al terminar tu jornada laboral.

5. Cuida tu salud física y mental

Ejercítate, alimentate y duerme bien; hacer esto ayudará a tu rendimiento y concentración en tus actividades diarias.

Puedes programar breaks en tu horario laboral que te permitan realizar platicas con personas como si estuvieran en la oficina o puedes aprovechar el tiempo para hacer ejercicios de relajación como yoga.